Capítulo 89 —El Dragón
Narrador:
El silencio se había asentado entre ellos como una tregua. No pesaba, no apretaba. Solo estaba ahí, cómodo, flotando.
Desirée, aún sentada sobre una de las banquetas altas de la cocina, soltó de repente un pequeño quejido.
—Ay, no… —murmuró, poniéndose una mano sobre el estómago.
—¿Qué pasa? —preguntó Cedric, acercándose con el ceño fruncido.
Ella se rio entre dientes.
—Me rugió el estómago.
Él levantó una ceja, divertido al escuchar el sonido.
—¿No me habías dic