Capítulo 40 —No voy a ser tu amante
Narrador:
El silencio volvió a colarse entre ellos, esta vez menos afilado, más denso. No era una tregua, pero tampoco un final. Cédric bajó la mirada, con los codos aún apoyados sobre las rodillas, sin saber si quedarse o levantarse. Desirée tampoco se movía. Pero algo en su postura había cambiado. Ya no estaba rígida. Solo… vacía.
Pasaron varios minutos así. Juntos, pero distantes. Cargando con la misma noche, desde extremos distintos del mismo conflicto.
Fi