Capítulo 29 —La sopecha de Charlotte
Narrador:
El sonido de la puerta al cerrarse retumbó con más fuerza de la habitual. Cédric dejó las llaves en la repisa, se quitó el abrigo con movimientos lentos y cruzó el recibidor sin notar los pasos que se acercaban desde la sala.
Charlotte lo estaba esperando. De pie, inmóvil. Con los brazos cruzados sobre el pecho y una expresión serena, casi neutra… pero los ojos bien abiertos.
—¿Podemos hablar?
Cédric se detuvo. Apenas la miró. Pero asintió.
—Claro.