Una vez más. Esteban y Brooke acuerdan verse, estaban tan inmersos el uno en el otro que ya no podían pasar más de dos días sin tener contacto físico, sin mirarse a los ojos, sin sentir esa calidez que solo encontraban en ellos y en nadie más.
Brooke había intentado con todas sus fuerzas no ceder, no caer tan fácil, pero había sido todo en vano, hubiera necesitado una determinación de acero y un corazón de piedra para que su cuerpo no la hiciera sentir explosiones de estrellas cuando él la to