—No, escúchame bien tú a mí, no te debo nada, ni a ti, ni a tu familia. Ya te lo dije, no soy la misma chica a la que pudiste correr de la casa de tu hijo, no soy la misma inocente a la que le jugaste lo más sucio que pudiste, no tienes absolutamente nada en contra mía y no pienso permitir que te salgas con la tuya nuevamente, eso tenlo por seguro. No te tuve miedo en aquel momento, y no lo tengo ahora. No te confundas, de la Brooke Mendez que conociste no queda ni ápice y no dudaré en jugar mi