Zoe se retiró de la habitación, William ajustó la puerta con seguro y luego se ubicó justo al lado de la cama, los ojos de Emily se humedecieron, las lágrimas comenzaron a caer.
—Nuestro bebé ha muerto —comentó Emily con aquel tono de voz desgarrador.
—Ya estoy enterado —respondió William—. Un doctor me lo ha dicho; también me informaron la gravedad del accidente, y que el responsable logró escapar, por fortuna lograste salir con vida.
»No quiero que lo tomes mal, pero debemos pensar en nuestr