Mundo de ficçãoIniciar sessão- Buen día, Arabella -la despertó Gwyneviere dulcemente-. Arriba.
Gwyneviere besó su frente y se dirigió a la mesa.
Recién amanecía y Gwyneviere había recibido un cuervo, con indicaciones de un nuevo trabajo. El mensaje provenía del Alto Concejo de Hechiceras, que había mudado su cede a Emyrddrin, como en el origen de los tiempos de la magia. No regresarían a la Ciudadela, y menos con el Nigromante como rey.
Arabella se desperezó y se incorporó en la cama. Gwyneviere l







