Mundo ficciónIniciar sesión— No fue tan bello— argumenta el señor Marcó sentado a lado mío.— ese pobre bastardo gritaba como una feroz niña en pleno actuó sexual. Y sabe la parte que más me gustó fue cuando lo cortaron a la mitad y los perros se comían toda su carne.
Los guardias se empiezan a reír seguido con el señor Marcó. Yo en absoluto me quedo en shock y no se que hacer esté momento.
— Pero lo más interesante es de que pago el precio y jamás volvió a descubrir ni hacer más “cuchi, cuchi” a mi maldit







