Mundo ficciónIniciar sesiónIsabel: te creo, pero debemos de irnos. Seguramente no tienes planeado llegar tarde a tu propia empresa y yo como tu secretaria te lo recordare.
Sebastián: ya no eres una secretaria para mí, aunque te empeñes en seguir haciéndolo. Solamente que mi familia tendrá que respetarte como mi mujer.
Isabel: no puedes imponerle mi presencia a tu madre. Sabia perfectamente que nunca iba aceptar nuestro m







