Capítulo 57.
Simone.
Se pone de pie de inmediato y viene directo a mí, detalla mi rostro, da dos pasos atrás, y pone la mano en su pecho quedando petrificada como si hubiera visto un fantasma.
—¿Está todo bi…?
—¿Qué haces aquí? —interrumpe—. ¿Cómo es qué…? ¿Cómo es…?
—Soy la madre por contrato de Éline —respondo pues ella no parece encontrar las palabras—. ¿Nos conocemos?
Vuelve a mirarme extrañada, pasa las manos por su rostro, y relaja su postura.
—No, nunca te había visto en la vida —el tono ahora es co