Simone.
Miro a Ingrid; parece haber quedado de piedra. Hago lo único que dicta mi mente, voy tras él. Lo llamo, pero me ignora. Entra en la casa; va en dirección a la barra. Choco con varias personas antes de quedar cerca de él. Intento llamarlo; pero otra voz femenina pronuncia su nombre. Gísele se le acerca rabiosa por su izquierda, le grita oprobios; él fija sus iris en mí. Su mirada fría e indiferente hace que detenga el paso. Edmond encara a la actriz, y sin más, la besa; mi alma sucumbe.