Edmond.
—¡La única zorra eres tú! —grita ella. Gísele le devuelve el golpe.
Es más alta que Simone, por lo que en la pelea que comienzan se nota la desventaja. Me voy contra ellas, intento separarlas, pero están prendidas una de la otra. Alguien se mete, echándome a un lado, «¿Pero qué carajos?» Ingrid se une a su amiga contra Gísele, esto es un desastre; no puedo con las tres mujeres que actúan como si estuvieran en un maldito campo de batalla. Las escucho rabiar, blasfemar, insultarse. Ruedan