Capítulo 63. Malestar.
Al verla tan afectada, Adrian se animó a acercarse más a Elena y tomarla de la mano. Sintió su piel muy fría. Apretó el ceño y la evaluó con más atención, allí notó que además, su rostro se percibía algo pálido.
—¿Te sientes bien?
Ella negó con la cabeza. Al verlos a los ojos, le mostró la tristeza que la embargaba.
—Se suponía que ibas a enfadarte si te enterabas de mi mentira, que me echarías de la casa a patadas y me odiarías por toda la eternidad.
Él apretó la mandíbula para controlar el en