Capítulo 105. Un peligroso desafío.
Adrian llevó a Elena a la habitación para calmarla y hablar en privado. No quería que los niños se percataran que algo sucedía. La sentó en un sofá y se ubicó a su lado.
—Ey, ¿qué sucede? —quiso saber, detallando su rostro pálido.
Le acarició los cabellos con ternura con una mano mientras la otra le sostenía las manos, infundiéndoles calor. Sentía su piel helada.
—Charlie me llamó.
Él apretó el ceño.
—¿Cómo encontró tu número?
—No me dijo, pero… está en Seattle. Estuvo cerca de la casa cuando N