Sylvia se puso muy enojada al ver cómo Thomas la escrutaba de arriba abajo y preguntó:
—¿Qué quieres decir con eso?
Thomas de repente se rio entre dientes, como si algo le divirtiera muchísimo.
No era de extrañar que Odell le hubiera preguntado por esos tres meses.
Esto explicaba por qué estaba bien con él conociendo a Sylvia.
—No es nada. —Él contestó.
Sylvia se sentó en la silla en la que Odell se había sentado anteriormente y preguntó con desconfianza:
—Escuché que querías ver