Justo cuando Sylvia estaba luchando contra sus pensamientos, tratando de encontrar la mejor excusa para sus hijos, Thomas dijo de repente:
—Hoy hace buen tiempo. Mami y yo estamos planeando llevarlos al extranjero a jugar.
La palabra "jugar" intrigó a la niña cuando sus ojos brillaron de emoción y gritó:
—¡YAY!
Liam preguntó en voz baja:
—Tío, ¿qué pasa con tu lesión?
Thomas se encontró con la mirada inquisitiva del niño y dijo con una sonrisa:
—Es solo una herida menor. No afec