Con lo rápido que conducía Tristán, no tardaron mucho en llegar al Distrito Viejo.
Sylvia se dirigió a él. "Déjame en el cruce cerca de mi casa".
Estaba a poca distancia de la residencia de los Carter, así que pensaba ir andando después de bajarse del coche.
Tristán la miró y respondió: "De acuerdo".
Poco después, se detuvieron en dicho cruce.
Sylvia se bajó del coche y le dio las gracias: "Tristán, gracias por llevarme a casa".
Tristán sonrió y contestó: "De nada. Ahora date