Efectivamente, Odell regresó al atardecer, antes de que se oscureciera.
Llevaba un traje con un largo abrigo negro por encima, la cual complementaba su alta e imponente figura.
Acababa de entrar cuando Isabel se le acercó corriendo.
"¡Malito, volviste!".
Odell la levantó y le dijo a Liam, quien estaba leyendo un libro en el patio: "Hace frío. Ven a leer adentro".
Liam no dijo nada, pero guardó obedientemente el libro y lo siguió dentro.
Iban a cenar pizza.
En ese momento, Sylvia estaba se