Capítulo 548
Después de pagar la cuenta, Sylvia cogió su abrigo y caminó hacia afuera.

Thomas la siguió.

De repente, ella sintió el roce sensual de un dedo deslizándose sobre su cara. Sylvia se sobresaltó y miró sorprendida a Thomas.

Thomas volvió a tocarle la cara y esta vez le dijo con una voz monótona: "Tienes la cara muy roja. ¿Tienes fiebre?".

Sylvia balbuceó: "Estoy bien. Quizá es por comer tanto picante".

Thomas la miró con recelo. "Entonces, no comas cosas tan picantes la próxima vez".
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