En la residencia de Sylvia, después de que se llevaran a Isabel, Sylvia se había quedado sentada en una silla, perdida en sus pensamientos.
Había formulado innumerables planes para recuperar a Isabel, pero ninguno de ellos era viable.
No se trataba tanto de su falta de fuerza, sino de que Odell era mucho más poderoso.
Desde su victoria sobre su madrastra unos años atrás, había tomado el control total de la Corporación Carter y desde entonces había expandido su influencia rápidamente. En los