Harley sonrió y comentó cortésmente: "No hace falta que me des las gracias. Anda, siéntate".
Sylvia sonrió de mala gana e hizo que Liam e Isabel se sentaran también con ella.
Poco después, los asientos de al lado se fueron llenando poco a poco. Aparte de Harley y algunas otras personas, los que antes habían evitado a Sylvia por culpa de Nesta y Tara empezaron a acercarse en masa.
Miraban a Sylvia con un ligero sentimiento de culpa y remordimiento. Aun así, se aseguraron de tomar la iniciativa