Sherry se reclinó en su asiento, contemplando el paisaje marino fuera de la ventana.
Recién salida de una pesadilla en la que John, acompañado por un grupo de matones, la arrinconó en un callejón, intentando llevarla por la fuerza de regreso a Glenchester para encarcelarla, la breve pero intensa persecución permaneció en su mente.
Inconscientemente, frunció el ceño.
—Hermana, ¿qué pasa con esa expresión en tu cara? —La voz de Carl rompió el silencio.
Sorprendida, Sherry se giró y lo enco