Un sonido de golpe sonó.
El pie de John conectó con la forma del guardaespaldas parlante.
El guardaespaldas patinó al suelo.
Los otros guardias retrocedieron, visiblemente asustados. Incluso Julie, Queenie y Hailey dudaron en acercarse a John, habiendo sido testigos de su furia.
Un manto de silencio envolvió la habitación.
El rostro de John permaneció helado, haciendo que todos se abstuvieran de pronunciar una palabra.
Volvió la mirada hacia el equipo de guardaespaldas.
—¿Son todo