Odell se sentó a su lado y la miró de soslayo.
Isabel se había despertado hacía un rato. Estaba sentada en la última fila junto a Liam.
Liam leía un libro.
Isabel se reclinó sobre su hombro y miró a Odell y Sylvia. Sus ojos se abrieron como una bola gigante.
Después de mirar por un rato, se acercó a Liam y le susurró:
—¿Crees que mamá y papá malo se llevarán bien de ahora en adelante?
Liam miró a los dos que estaban sentados al frente. Observó las expresiones tiernas y gentiles en s