Sylvia se sorprendió cuando se enteró: "¿No está comiendo?".
Odell no respondió. La expresión inflexible de su rostro le decía básicamente que dejara de fingir.
Sylvia recordó el aspecto de Tristán cuando había acudido a ella el día anterior. Parecía más delgado y bastante débil, y a ella le sorprendía que la razón fuera la hambruna.
Ella no tenía ni idea de que él pudiera llegar a ese extremo, y tampoco lo habría instigado a hacerlo.
Ella miró a Odell y le dijo: "Ya lo he rechazado much