El otoño comenzaba a instalarse en París.
Las hojas doradas cubrían las avenidas cercanas a la Mansión Carter, y una brisa fresca recorría los extensos jardines cada mañana. Desde la terraza de su habitación, Ava observaba cómo el paisaje cambiaba poco a poco, igual que ella.
Habían pasado varios meses desde su regreso.
El dolor seguía existiendo, pero ya no gobernaba su vida.
Cada nuevo día estaba lleno de reuniones, diseños, consultas médicas y momentos compartidos con las personas que realme