Era el último día del año, un año que quizás habría llamado relativamente normal hasta que sus últimas dos semanas se volvieron una completa locura, reflexionó Kate mientras ayudaba a Marie y su esposo a inflar globos para decorar la fiesta que celebrarían.
Era irónico que en esos doce meses no hubiera pasado gran cosa, fue un año bastante tranquilo, en realidad, pero de golpe ¡zaz! En solo dos semanas su vida se puso completamente de cabeza, en las dos últimas semanas del año, para colmo.
Y ha