—Pero… —Iris miró de reojo a su madre, con los ojos aún cristalinos—. ¿Fue por qué ya no amabas a papá? ¿Fue porque amabas a aquel hombre que estaba contigo? ¿Cuánto tiempo engañaste a papá? ¿Por qué no pudiste decírselo en vez de engañarlo? ¿Por qué? No entiendo por qué. —Volvió a apartar su mirada de ella.
Kate suspiró, sabiendo que ya era hora de decir la verdad.
—Iris. —Apretó los labios, intentando mantener la compostura. –No sé sí me creerás, sé que tu padre nunca lo hará, y aunque no q