LEÓNIDAS
Esperar que Luciana confíe en mí de la noche a la mañana sería pedir la paz mundial y siendo realista eso es imposible, hasta para mí mismo que estoy acostumbrado a conseguir todo lo que quiero.
Haber reconocido mis sentimientos no ha sido nada fácil, es una tormenta que se ha apoderado de mi por meses, entiendo que no solo me fascinó desde que la vi, en eso no culpo al imbécil de mi hermano que la tuvo primero, perder la cabeza por Luciana no es difícil, amarla menos imposible porqu