LUCIANA
—¿Es una estrategia?.
—Si quieres hacemos el segundo niño aquí para que te quede claro.
—¡En serio estás loco!.
Y yo más que el porque no quiero ni abrir los ojos, me rehusó a caer cuando realmente ya me tire y sin paracaídas, Santiago nos jala diciendo que no quiere regresar a este lugar y estamos de acuerdo con él, sonrió tanto que hasta me duele la mandíbula pero nada se compara como mi pecho arde de una forma hermosa aún cuando no quiero ni debería caer… otra vez.
Salimos del lu