11. Casa nueva
Es su última palabra y sale haciéndome sentir estúpido porque tengo que ir detrás de ella como un perro faldero, no puedo permitir que nadie vea al nuevo matrimonio Cavani hecho un desastre, admiro su capacidad para casi correr con esos tacones llegando al estacionamiento donde afortunadamente nadie nos vio por lo que subimos al auto aunque esta vez no estamos pegados planeando una entrada decisiva, yo estoy adelante y desde el retrovisor puedo ver cómo hace más de un esfuerzo por no llorar, po