Magnolia empujó a Denzel, mirò sus ojos, sorprendida.
—¡No vuelvas a besarme! ¿Olvidas que ahora estoy en una relación?
—Lo has hecho solo por despecho.
Ella frunció el ceño, intentó negarlo.
—No es verdad, ¿Quién te crees? ¡No te creas tan importante, Denzel!
Él tenía un gesto irónico, pero una sonrisa cruel.
—Si es lo que quieres, sigue así, te aseguro que cuando lo beses, siempre pensarán en mí, no podrás olvidarme, no tan fácilmente.
Denzel se alejó, la dejó ahí. Magnolia tocó su pech