George.
La cara de la escoria a la cual Daniel Moreno llamaba hijo perdió color, de un segundo a otro, esa rabia por haber sido engañado pasó a ser de temor.
Ya no se veía tan seguro. No existía más el emoji, ahora se podía notar la presencia de la sorpresa, el verse descubierto le dio duro.
__ ¿George, que haces aquí? - logró articular. - ¿Como es que...
__ Te llevaste a mi esposa ¿y creíste que me quedaría de brazos cruzados? ¿en qué mundo vives, Víctor? - dio un paso al frente. - Ya que dij