Capítulo 84. Ella despertó
La mano de Egil tiembla de sobremanera al ver a Adelaide moverse. Algo en su pecho duele al ver su larga cabellera cobriza moverse de un lado a otro.
—Trae a Mercedes, ahora mismo —Ordena al guardia antes de salir del lugar. Este sale inmediatamente en busca de la sirvienta.
Egil llega a su habitación con una mezcla de sentimientos causando estragos en su pecho. Dolor, tranquilidad, rabia, tristeza, alegría. ¿Acaso él estaba esperando que esa traidora despierte? Se golpea la cabeza por la pared