Capítulo 69. ¿Un bebé de Egil?
Adelaide se sienta en el regazo de su esposo y lleva su cabeza en su pecho. El aroma de su perfume y su calor la envuelven y cierra los ojos para disfrutar de ese momento tan maravilloso para ella.
Egil la rodea y la acuna sin decir nada más. No parece haber algo más que decir entre ellos, no hasta que ella levanta la cabeza para mirarlo y sin querer sus bocas se rozan.
Ambos se miran sin moverse, aunque sus labios aún siguen pegados. Por unos eternos segundos ninguno de los dos se aparta, per