Capítulo 54. Ya es tarde para eso
—¡¿Qué significa esto?! —Grita el hombre al despertar y encontrarse totalmente atado de manos y pies de una gran madera del techo—. ¡¿Por qué me tienen atado?!
El lugar es maloliente y oscuro. Parece ser un viejo establo, hay todo tipo de animales recorriendo por el sitio. El techo está lleno de agujeros por donde se cuela el agua de la lluvia y a sus pies solo hay charco.
—¡Libérenme ahora mismo porque no serán capaces de soportar las consecuencias! No saben quién soy y ni de lo que soy capaz.