Respiro profundo, porque sé que debo calmarme. Soy consciente que no he tenido unos días fáciles, así que, intento mantener la calma por el bien de mis hijos. Ya que, ellos son lo más importante.
— ¿Por qué lo hiciste? — pregunto con seriedad.
— Necesitaba darle una lección, solo así entendería que no debía meterse contigo.
— Oh, parece que la lección fue aprendida erróneamente. Porque solo le diste motivos para que viniera a atacarme.
— No sabe aceptar que todo lo que le hice son las