Mundo ficciónIniciar sesiónEl enojo me supera, por lo que, las ganas de comprar se esfuman, mientras camino hacia una de las camionetas que los chicos llenan con mis compras. Ellos no ven raro que me acerque a ellos, pero, yo si veo raro que ellos no sepan dónde está mi esposo y una extraña sí.
— ¿No va a comprar más? — pregunta Camilo sorprendido.— Sí, he comprado unas cosas en la tienda de juguetes, pero, son muy grandes, ¿alguien pu






