Mundo ficciónIniciar sesiónNo hablo, no soy capaz de hacerlo, porque el hombre me ha dejado tan aturdida que no es posible para mí hablar o moverme siquiera un poco. Mi reacción, parece causar gracia a Ryan que sin decirme algo más, me rodea con su brazo alrededor de mi cintura, para elevarme.
Mis pies no tocan el suelo, por lo que, de inmediato, me aferro a su cuerpo resbaladizo por el sudor. Pero, ni siquiera mi pequeño grito de sorpresa, hace que él deje de cargarme e incluso,






