Mundo de ficçãoIniciar sessãoLucrecia mandó a llamar a cada uno de los sirvientes de la casa de los Salvatierra y los reunió en el jardín, después fue a la habitación de Elena y le avisó.
—Señora ya están todos en el jardín como usted ordenó.
—¿No falta ninguno?
—Están todos los del turno el día de hoy, mañana tocará reunir al otro chofer y al otro portero.
—Est&aacu







