Melissa negó con fuerza mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
—¡Eso es mentira! ¡Mi padre no es un traidor! ¡Los Lassani jamás haríamos algo así! ¡Están mintiendo!
Su voz temblaba de desesperación.
No podía aceptar aquellas acusaciones.
No después de todo lo que había vivido.
Elion permanecía inmóvil.
Su rostro era una mezcla de rabia, incredulidad y confusión.
Sin embargo, antes de que pudiera responder, Rupert dio un paso al frente y cayó de rodillas frente a él.
El sonido de sus rod