Capítulo 18: LIBERTAD
-¿Puedo sentarme?
-...
Ella era hermosa, se sentó frente a mí mientras yo desayunaba, no había suficiente gente en este lugar como para llenar las mesas y aún así, estaba ahí, tratando de ocupar la misma mesa que yo.
-Tú comida se ve rica…
-...
Su mirada tenía algo peculiar que me atrajo, malicia.
-¿Quién eres y qué demonios quieres?
¿Acaso no ves que estoy comiendo solo?
No me gusta que me interrumpan mientras como y menos una zorra, como tú.
-¡Ja ja ja ja!
¿Zorra yo?
Ca