Capítulo 12: ¿Puedes venir por mí?
Antes de que entrara a mi casa, dijo que le gustaba estar conmigo.
No dije nada al respecto, porque si lo hacía me lanzaría sobre él y me lo comería a besos.
Sólo me despedí y entré a mi casa, me encerré y entonces sí, comencé a sonreír como una boba, no podía creer que me estaba enamorando de ese hombre y que ese hombre estuviera interesado en mí, aunque pensaba que era un juego para él, no podía evitar sentirme emocionada.
Pasaron los días y el trabajo seguí