Escondí mi cara en su cuello porque era lindo pero vergonzoso y yo sonreía como una boba, no podía creer que todo esto estuviera pasando.
-¿Exactamente a dónde ibas?
-A desayunar, pero aún estaba buscando un lugar.
-Entonces déjame llevarte a uno que me gustó.
-Ok.
-¿Por qué ocultas tu rostro?
-Todos deben estar mirándome.
-¿Y qué tiene? Eres la hermana del dueño de Halsterlburg, la gente podrá mirar pero no decir nada.
-De verdad te ha hecho daño pasar tiempo con los Keller.
-Es tu culp