¡TOC, TOC!
-Adelante.
-¿Ya estás lista?
-Sí.
-Ven aquí.
La abracé y acaricié su cabeza.
-Vamos a comer...
Quiero despedirme de ti, asumo que no querrás venir a Halsterlburg.
-Asumes bien... Aceptaré tu invitación.
Nos fuimos a un restaurante francés que le gustaba mucho.
Para mi mala suerte, nos encontramos con amigos, James estaba entre ellos.
La miré a los ojos.
-¿Quieres ir a otro lugar?
-No. Está bien, August está aquí y quiero despedirme de él antes de irme.
-Está bien.
No pudimos sentar