-Está bien, ya pueden marcharse, realmente estoy bien.
-Entendido, señor.
-Ay... Loraine yo...
-No tienes que disculparte.
No me molesta que hagas un drama, pero que digas que te va a dar un infarto, eso sí que no me gusta.
Eres un informal, ¿qué tal si realmente te está dando uno y yo no te creo?
-Yo...
-Hablemos de otra cosa.
-Sí. Hablemos de ese bebé.
¿Quién es su padre? ¿Lo conozco?
-Sí...
La vi hacer una mueca y su rostro tensarse.
-¿Quién es?
-El heredero de los Hudson.
-¡¿Él?!
-Sí.
-¡Dem