Tragué saliva. Le había ocultado a Vlad que Adam y yo tuvimos sexo, si aceptaba casarme con él, debía ser sincera.
-Vlad yo…
Mordí mi labio.
-En este tiempo… Yo.
Sonrió y negó con la cabeza.
-Fuiste libre en este tiempo, Emma.
Libre de hacer y estar con quién desearas, sólo creo que, ahora que ya tuviste la oportunidad, puedes tomar una decisión con más claridad y con más herramientas de las que tenías antes para discernir entre lo que realmente deseas y lo que desearías desear.
Si me lo pregu