Caminó hacia la salida y yo también, no lo sé, supongo que seguí el impulso de ir tras ella.
-Perdone si la incomodé, no fue mi intención.
-No lo hizo.
Se giró hacia mí y me sonrió.
-Usted no me provoca nada, ni siquiera incomodidad, es sólo que, para mí eso fue una mala experiencia que quiero olvidar, ya sabe, jamás me habían humillado tanto hasta ese día, es sólo eso, un mal recuerdo.
-Claro…
Lo acepté y tragué saliva, yo ya no significaba nada para ella.
-¿Se irá sola?
-No. Esperaré a