La señora Alana me miró, yo estaba como una boba mirando a Adam y entonces recordé…
-Mmm… Quisiera poder decir algo, señora Alana.
-Claro Emma. Adelante, cariño.
-Todos aquí han dado por hecho que yo aceptaré lo que me ofrecen. No obstante, lo rechazo.
-¡¿Qué?!
-¡¿Por qué?!
-Sí, Emma…
¿Por qué?
Preguntaron los hermanos de Adam y yo suspiré, esta vez, las razones eran diferentes de cuando rechacé lo que empresas Keller me ofrecía al principio.
-Como ustedes ya se enteraron, tengo una par