Subimos a su auto y fuimos directo al hospital.
-Hola...
-Buenas noches doctor Zaitzev.
-Buenas noches...
-Buenas noches, señorita Emma.
Lamentamos lo de su divorcio.
-...
-Mmm…
¿Por qué no mejor la felicitan porque hoy sabrá el sexo de su bebé?
-Claro, lo sentimos doctor.
Lo miré y fruncí el entrecejo.
-No seas grosero con ellas...
No tienen la culpa, además están siendo lindas.
-Eres demasiado amable y dulce Emma.
No digo que no seas buena, pero de vez en cuando hay que sacar el carácter.
-Ja ja ja.
Vamos que la doctora nos espera.
Tiré de la manga de su camisa.
-¿Ya me vas a tutear?
-¿Tengo opción?
-No... No la tienes.
Entramos al consultorio y la doctora Viktoria nos esperaba.
-¿Si sabes que, aunque seas el dueño de este hospital tienes que hacer cita Vlad?
-Ja ja ja.
Creí que era un paciente VIP.
-VIP mi trasero, Emma cariño, cuando llegues a casa jálale las orejas por favor.
-Sí...
-¿De qué te quejas?
No veo una fila de mujeres esperando a que las atiendas Vik.
-Tch… ¿Cómo si tú